Tic tac...
1. Ciclo de inconsciencia.
Salgo del interior y mantengo los ojos cegados. Noto
el vértigo y me golpean como luego me daré cuenta. Sale un aullido de mi
interior y escucho. Si, escucho risas de alegría. Me colocan en suave lugar,
blandito y abrigado. Las luces entran y salen, tomo alimento en un globo
blanco. Veo unas pequeñas extremidades. Me rascan y lloro. Las luces van
vienen, se regulan. También me alimento, lloro, hago caca y duermo.
Me arrastro por ese lugar frío, persigo cosas. Las
extremidades, que hace un rato me rascaban la piel, sirven para sujetarme.
Con ellas alcanzo muchas cosas raras que veo. Me toman en brazos, lloro, me
alimento y duermo.
Ahora voy erguido y lo que antes fue un aullido, ahora
es una réplica. Hago que esos que se parecen a mí, pero gigantes, se rían y me
pellizquen los mofletes. Reconozco a mama y papa. Son los que dan de comer y me
mojan como el lugar donde salí. Me cantan y me hacen cosas raras con sus caras,
me río. Que tontos que son los gigantes. Miro el circulo de la pared, se mueven
sus flechas, lo sé. Me quiere engañar, sé que no siempre está en la misma
posición. Un día lo alcanzaré, lo tengo enfilado.
2. Pequeño león.
Ya estoy más erguido y más fuerte, gruño como un
león...Grrrrr. Como, sólo, pero se empeñan en que lo haga en lo que llaman
tiempo...
¿Qué es el tiempo?
Antes comía cuando tenía hambre, dormía cuando tenía
sueño. Me bañaban a pesar de no gustarme. Ahora tampoco me gusta, pero no
quiero un coscorrón. Ahora tengo que estar pendiente a la esfera con manecillas
para todo. "Ya decía yo que la tenía enfilada". Cambia constantemente, se repite y como la esfera se repite, todos en casa repetimos. Ese chisme me
está jodiendo bastante. Se ríe de mí, lo sé.
Ya estoy más alto, tengo amigos y voy al cole. Me lo
paso pipa. Ya sé cuando es de día y de noche. Que es el invierno y el verano. En
la escuela me han enseñado por fin que es eso del tiempo. Menudo timo, ahora ya
sé que yo tengo un tiempo pasado, el presente no lo sé, pues cuando me pongo a
pensar, se escurre muy rápido. Y el futuro...uaaaaa ¿qué lejano que es? No
obstante lo detesto. En mi casa hay muchos hijitos de la dichosa esfera del
salón. Me despiertan con ruidos por la mañana. ¡Jolín que incordio! ¿ Para que
inventaron el tiempo y sus justicieros...? Ahora todo está clasificado, tiempo
para dormir, tiempo para comer, tiempo para jugar, tiempo para bañar, tiempo,
tiempo...jodido invento.
3. Camino programado
Ahora además de más alto
soy fuerte. Las chicas me miran de una forma rara. Tengo como cosquillitas
cuando me miran y sonríen. No lo entiendo. Mis días pasan fugaces. He dejado de
jugar y perseguir hormigas hasta su guarida. He dejado la bicicleta que se
oxide y las pelotas se han desinflado. Mi cuarto parece un museo de cosas
pasadas. Las meto en cajas y coloco el equipo de música, el ordenador y un
amplio escritorio. Son muchas horas las que paso estudiando. Ahora tengo
objetivos ¿sabes? dosifico el jodido tempo , pero ya empieza a faltarme. La noche
viene demasiado pronto, las madrugadas...ni os digo y el reloj del salón, se sigue riendo de mí. Acelera su velocidad a su antojo. Me sigue jodiendo la
vida.
Termino mis estudios y beso a alguna chica ( que
cosas trae el tiempo). Pero cuando las beso, y estuy con ellas, me parece como un fugaz segundo. Algo está pasando lo sé. La esfera de mi casa, domina
la calle y mi vida en general. Me compro una bonita casa, tengo alguna novia.
Las quiero, me aman y se alejan. Todo pasa tan rápido que a veces olvido
cosas que vivo. Mi madre me regala su esfera, !maldita sea¡. Recuerdo de la
familia. Lo cuelgo en el salón para no darle un disgusto y de nuevo, aquí está
conmigo. Se ríe de nuevo de mí, en casa, con mis chicas y amigos. Me
observa y me putea. Yo lo miro de reojo pero el siempre me observa, lo sé.
4. se acabó el tiempo.
Ya soy lo que dicen un hombre maduro, ni joven ni viejo.
Trabajo en una empresa que su principal objetivo es optimizar el tiempo de
mucha gente. Su dinero y su codicia. ¿Como he podido acabar aquí? Siempre falta
tiempo para hacer cosas, corriendo para todo. Hora de comer, hora de gimnasio,
hora de tomar una copa rápida, hora de dormir (siempre poco). Todo para pagar
mi vida. Maldito sea el tiempo que nunca es suficiente para lo que tenemos que
hacer. Compro cámaras de fotos para cuando tenga tiempo, en el cajón. Compro
unas botas de montañismo para ir a una excursión, en el zapatero. Compro una
caña para pescar, en el garaje olvidada. Compro para disfrutar pero al
comprar, sólo compro cosas inútiles pues no tengo tiempo. A veces creo que a mí
me parió la maldita esfera de mi salón y persigue desde pequeño.
Un día conozco a Irene, en el trabajo. Es linda. Nunca
una mujer me cautivo asi, de esa manera. Tiene una forma de hablar que me da
tranquilidad. Es suave, correcta y habla con un don de paz que me tiene
embobado. Por suerte, ella se fija en mi. Yo tan veloz y tan atareado. Quedamos
un par de veces, nos reímos y mis manos se van a las suyas pues me atrae
muchísimo. Un día me besa y entonces ocurre un milagro. Todo en mi se para. Me toco el corazón y si no fuera porque mis palpitaciones disparan mi
pecho, diría que he muerto. Paso días con ella, es muy linda, así la veo yo.
Tiene una sonrisa que me desarma, unos gestos que me vuelven loco y sabe
amarme. ¡Dios! ¡Para todos mis relojes!.... Es suave como una felina. Yo quiero
correr y ella me para, me acaricia, me pierde y me enseña a parar el tiempo en
sus brazos. Es la mejor sensación en años. Te quiero. Cada día estamos más unidos, yo sigo mi ritmo y ella el suyo. Encontramos muchos momentos para
ir cogidos de la mano. Me gusta. La empresa aprieta la marcha, los objetivos de
ayer no valen y los de hoy, cortos para mañana. Cada vez la veo menos, menos
tiempo y más responsabilidad. ¿Ya no sé porqué? Hacemos el amor en menos tiempo,
en menos caricias, en menos miradas. Ella me retiene recostada, yo tengo un
tum-tum dentro de mí que no me deja parado. Me levanto para beber agua y paso
por el salón. El puto reloj de esfera me mira de nuevo, acelera su marcha y se
ríe de mi. Ya casi que lo odio.
Vuelvo a la cama, Irene esta vuelta de espaldas
mirando por la ventana. Algo pasa, lo sé. Me recuesto a su espalda, está fría y
tiembla. Noto que está llorando en silencio, mi corazón se destroza al sentir
su pena. Intento hablarle pero no contesta. En un frio monologo, me comenta: "Ya no tienes tiempo amor. Estás consumido, ya
ni para amarme. Eres un maldito esclavo y has perdido tu ser. Necesito alejarme
de ti, me consumes como comida enlatada. Necesito huir de tu falta de tiempo.
Necesito ser yo misma y buscar tiempo. Lo siento amor. Tu eres esclavo del
tiempo".
Irene se levanta sin decir nada más, se viste y se
marcha. Yo me quedó parado sin saber que hacer. Igual no tengo tiempo de
perseguirla y abrazarla. Me quedó bloqueado pensando en sus palabras.
"Tiempo" Me levanto como un loco, desorientado. Tomo una copa de
vino, la bebo como siempre, apresurado. Miro el reloj de esfera, estoy sentado frente a el. "Te odio, te odio" Sin pensarlo, arrojo mi vaso al
maldito reloj, herencia familiar. Queda destrozado en mil pedazos, sin
manecillas, sin Tic, Tac y el silencio y la quietud...inundan cuanto había.
5. Ausencia del tiempo.
Me despierto aturdido. El reloj que se reía de mi esta
esparcido sobre el piso. Busco alguno de sus hijos y... ¡sorpresa! todos parados a
las 00-00. No hay sonidos, no hay trafico, ni aire. Todo parece quieto e
inmóvil. Las lágrimas de Irene las siento como congeladas en mi mejilla, no me
atrevo a quitarlas..son su última caricia. Me voy a la calle casi desnudo, todo
el mundo está quieto, congelado en el tiempo. Un perro está echando un chorrito,
que ahora está congelado con su pata en alto. La personas están quietas, yo
las miro, les paso la mano por su frente y no me ven, no existo. Voy corriendo
hacia la casa de Irene, la encuentro recostada en su cama como antes en la mía,
me acerco y la miro. Tiene sus lágrimas congeladas como las mías, acaricio su
cara y ella...me mira y me sonríe. Vuelvo a vivir. La abrazo como nunca, un
largo abrazo que se escapa del tiempo. Nos amamos, tantas horas, días y años
que no recuerdo. Dejamos congelados el tiempo, ya para nosotros no existe.
Paseamos juntos de la mano como hace tanto que ya ni
recuerdo. Hemos hablado mucho, nos hemos alimentado y hemos visitado sitios muy
bellos. No hemos tocado nada para no descongelar el tiempo. Nuestras manos
están arrugadas y nuestro cabello es dorado. Ella siempre está bella para mí,
Siempre. La amo más que a nada en el mundo. Hemos consumido nuestra vida en la
soledad del silencio. Nos hemos amado como nadie podrá jamás. "Sin
tiempo"
Nos tumbamos bajo el gran árbol y observamos la eterna
luna, se quedo inmóvil para nosotros. Cerramos los ojos y cuando
cogemos el sueño eterno..una brisa se levanta.
El tiempo se despierta y consume en su camino la vida
de los que no se dan cuenta. Irene y yo, hemos vivido el amor...damos gracias
al tiempo por permitirnos esta pausa. En realidad, solo paso una hora para los
demás...y una eternidad para nosotros.
"Te amo Irene, Gracias por compartir tu
tiempo..."
Fin.
S.M.S