Los caminos que conducen al corazón, a
veces...son grutas angostas que se ciernen sobre la luz y los pies
descalzos. Desbrozamos los lazos que nos quieren atrapar, para ser
momias de seda en una colección de sueños. Y el ser que busca su interior,
es fiera ante la adversidad. Pues la felicidad no consiste en lo
externo, aunque aparentemente real, solo son trazos de ilusión que se
queman en su consumo.
Yo he colocado tu amor, en el centro del bosque. Donde late con el ritmo de tus deseos y que llevado por mi pasión...llego a ti desnudo de vida. Turbado por mi afán de amarte eternamente, me arrastro entre las sombras de la noche para llegar a tu piel. Dulce veneno que me embriaga, enloquece y despoja todos mis espolones de temor. Me entrego al centro del bosque, donde la luna es testigo...de nuestra unión inexorable.
Busco mi corazón...en el centro de tu cuerpo. Late por mí, solo por mí. Muero y broto en tu piel, amándote en caricias y penetrado en tu raíz. Alfa y omega, principio sin fin…de un amor eterno.
SMS nov13
Mussa. (Imagen de la red)