jueves, 4 de diciembre de 2014

Tormenta y sabanas.

Toqué las sábanas 
estaban frías. 
Quise besar tus labios 
volviendo mi rostro 
el aire rozó mi boca. 
Ni abrí los ojos.
Del sueño que te detenía
 aún mis manos te sentían.

Comenzó con la tormenta. 
Abrigados bajo la lluvia. 
Besaste con tu mirada y yo,
 rodee tu cintura. 
Tus senos buscaron hueco
mi pecho encajó tus curvas. 
Resbaló mi mano, 
tu espalda estaba húmeda. 

Donde empieza tu culo, 
acariciaron mis dedos, 
perdiendo su delicadeza. 
Clavé fuerte, 
atraída a mi cintura, 
un gemido leve
 y mordido dio paso a la locura. 
 Se perdieron las formas y la ropa. 

Asaltamos las sábanas 
con tu cuerpo desnuda. 
Te miré un momento, 
sentí tu sed de bravura. 
Tomaste mi cuello, 
mientras separaba tus dudas. 
Saciamos violentos, 
la piel y el deseo. 
La tormenta silenciaba 
el placer con la lluvia. 
Vencidos en temblores...
besé tu piel hasta quedar dormida.

Toco las sábanas, 
ahora ya están frías. 
La tormenta de madrugada 
se marchó con el paraguas de
 " vuelvo a verte con la luna, te amo".

Santi 2014. ©