Los álamos
visten sus ramas
mis manos
dejan la huella
naturaleza
tu piel fresca
da sus frutos
en mi lengua
sin tiempo
estaciones
ni épocas
solo el deseo
como el sol
a la savia
mi placer
a tu cuerpo
tu pasión
en mi sangre
arde por dentro.
Todavía estoy
raíz firme
en laderas
moviéndonos
con tus dedos
guiando con ira
orgasmos virulentos.
Santi.
Marzo 2015