lunes, 20 de junio de 2016

Tú, mi amanecer.

Al amanecer el sonido de la vida despierta con trinos. El aroma de las plantas y el sonido de tu piel moviéndose por las sábanas. Cazando en los sueños parte de mi piel o eso quiero creer. Tomas mis manos y te enlazas en mi cuerpo como enredadera de piel tersa. Tus ojos ven los sueños y tus labios besan el aire. Yo, despierto hace tiempo, sigo la trayectoria de tonalidades que va decorando nuestra habitación. Mi vista siempre recorre tu rostro, baja suave por tus curvas, cubiertas de tela que visten tu desnudez. Me miras sin mirar. Enfocas tu rostro esperando esos pétalos de besos que rocío por tu cara,  hasta llegar a tus labios. Hay detalles que siempre apetecen, como besarte en tu estado inconsciente. En la candidez del momento y sin la furia de la pasión que siempre espera en la puerta. Me gustan y me gustas en estos momentos. Sentir la brisa aun fría de la madrugada empujando tu cuerpo al mío. Es el refugio del amor y la seguridad. Soñar con la persona y estar abrazada a ella, con tal fuerza que cualquiera diría que el diablo quiere arrancar. Todas las mañanas amanece, en tu piel. Tu sensualidad y dulzura es como un racimo de rosas recién cortadas. Un desayuno de besos y un sorbo de placer. 
Sigues durmiendo, lo se.   Te sigo amando así, lo sabes también. Es madrugada. REM que purifica la vida, aparta los miedos y nos hace vernos tal como somos. Hombre y mujer, en la más pura desnudez. Aparto tu cabello y mis dedos son libélulas suaves llevadas por el aire. Tu rostro en mi pecho, tocando mi corazón con tus oídos. Sintiendo el ritmo de mi sangre que al tenerte cerca...fluye regando tu 
cuerpo. Eres la más bella flor de este vergel. Única y entregada. Soñadora del amor que sientes. Tan débil y tan exótica. Tan dormida y tan deseada. Tu eres, mi mejor amanecer.
S.M. ♡

DRA