miércoles, 24 de octubre de 2012

Casualidad

Ángel desconocido.


Estoy en mitad del tumulto
la calle es un corredor de vehículos
pitan, aceleran y quieren atropellar el tiempo.
Estoy sentado en mi terraza favorita, observo la vida.


Los niños corren arrastrando pesadas mochilas
juegan y ríen con la soltura e inocencia que corresponde
sus padres miran hacia atrás acelerados, repitiéndose la misma escena diaria.
Me sirven el café caliente y humeante en esta mañana templada.

En la poblada y bulliciosa acera, los peatones se esquivan
el parloteo celular me ofrece risas y algunos enfados.
El abuelo persigue el paso lento de su viejo amigo, su perro.
Cada día con travesía rutinaria, ausente del fugaz mundo.

El ruido mezclado ensordece el piar de los pájaros
yo los observo, mas no sé si nos cantan.
Me contagió con este torrente de vida
y mi nerviosismo no desprende ni sonrisas ni lágrimas.

Y te veo aparecer al comienzo de la calle
de tantas personas, me fijo en ti
y me apetece seguir tus pasos observando tu rostro.
Tu imagen la escojo y me es agradable.

Vas con mirada perdida
tus pasos son pausados pero firmes
tu figura estilizada, es para mi mente un alivio.
Te idealizo antes que en mis sentidos.

Vas ajena a la vida, tus labios son pétalos de rosa
tu rostro es limpio y me parece terso.
Los escaparates acristalados reflejan tu linda imagen
pero hoy no te miras, se te nota feliz.

Mi café casi se acaba y mi boca me pide dulzor.
Ya te aproximas y como no, ni me ves.
A cada paso, tu cabello se mece y piel acaricia.
Creo que viene un ángel y ha ensordecido el mundo.

Reclinado, no puedo retirar mi mirada
mientras tu caminas con una sonrisa, más bella si cabe.
Eres una diosa, lo sé. Reconozco esa mirada.
Termino mi café. Ya no me sabe a nada.

Ya no existe el ruidoso tráfico,
no hay más gente sobre la calle antes transitada.
La luz del día se quedó fija, en el escenario de mi mirada.
Quedo inmóvil como un bobo, sordo y sin palabras.

Frente a mí te detienes…
mi corazón es un volcán que me estalla.
me miras y yo te miro…
y me lanzas un beso que conmigo acaba.

Y te vas con el mismo aire…
con una sonrisa que me mata
vuelve el cruel ruido a la calle.
Yo feliz… pago el café y recojo mi alma.

SMS otoño 2012