Despertar de letargo oscuro
de gotas caladas en el pensamiento agotado.
De noches de viento huracanado
que desvisten el cuerpo dejando el alma fría.
Soledad intrínseca que desvanece sueños
tropezando con leves intentos de aliento.
Camino angosto en veredas frondosas
que ni el machete que corta las lágrimas
puede abrir camino ante tanta maleza.
Selva espesa que se convierte en bóveda.
cueva que se cierne ahogando las ideas.
Animal, yo herido.
En la agonía que mi mente pesa
atrapado entre barrotes que construí
antes para mi defensa
ahora, mi prisión cruel y traicionera.
Cuna falsa de escusas externas.
Herido, es cuando se reconoce la fiera
solo ante su existencia.
Del interior surge una desconocida fuerza
del que tiene que decidir…
Si vive o disuelto su camino muera.
Decido saltar a la vida, antes que el bosque me pierda.
Trepo árboles inmensos
mi piel se arranca en sangre de guerra
mas se, que allá en lo alto
cuando escale esa copa de verde espesa
podré ver al fin el camino.
El que sea…menos la oscura selva.
Extenuados mis brazos
temblando mi piel se arriesga
arranco con mis uñas el último ramo
y descubro el cielo azul, entre mis penas.
El sol me da la bienvenida, olvido mi soledad ciega.
Miro con gozo la imagen que descubro.
La selva no era la cárcel negra, sino…
mi torpe y profunda ceguera.
SMS otoño 2012
tropezando con leves intentos de aliento.
Camino angosto en veredas frondosas
que ni el machete que corta las lágrimas
puede abrir camino ante tanta maleza.
Selva espesa que se convierte en bóveda.
cueva que se cierne ahogando las ideas.
Animal, yo herido.
En la agonía que mi mente pesa
atrapado entre barrotes que construí
antes para mi defensa
ahora, mi prisión cruel y traicionera.
Cuna falsa de escusas externas.
Herido, es cuando se reconoce la fiera
solo ante su existencia.
Del interior surge una desconocida fuerza
del que tiene que decidir…
Si vive o disuelto su camino muera.
Decido saltar a la vida, antes que el bosque me pierda.
Trepo árboles inmensos
mi piel se arranca en sangre de guerra
mas se, que allá en lo alto
cuando escale esa copa de verde espesa
podré ver al fin el camino.
El que sea…menos la oscura selva.
Extenuados mis brazos
temblando mi piel se arriesga
arranco con mis uñas el último ramo
y descubro el cielo azul, entre mis penas.
El sol me da la bienvenida, olvido mi soledad ciega.
Miro con gozo la imagen que descubro.
La selva no era la cárcel negra, sino…
mi torpe y profunda ceguera.
SMS otoño 2012
